sábado, 4 de julio de 2009

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?...


El examen escrito es uno de los recursos de evaluación mediante el cual el alumno expresa por escrito los conocimientos adquiridos, deducciones, aplicaciones y juicios que se le solicitan, es el instrumento más usual para evaluar el área cognoscitiva.
La evaluación en muchos casos ha consistido en comparar resultados con un estándar y emitir un juicio basado en esta comparación, sin considerar que la evaluación es un proceso que nos provee de elementos para una correcta toma de decisiones en el momento de asignar una calificación. En los Cecyte´s la calificación reservada para los Modulos de Especialidad esta definida con un valor de 5 para los no aprobados y de un valor de 10 para los aprobados; sin calificaciones intermedias. Desde este punto de vista es recomendable precisar, que la evaluación como proceso debe comprender una evaluación inicial, una evaluación procesual y una evaluación sumativa.
La evaluación es demasiado importante como para no tener en cuenta las variables que la condicionan, además de la adquisición de conocimientos, tipo de participación en clase, calidad de las aportaciones en los reportes de práctica, nivel de eficacia y funcionalidad de los prototipos, relevancia y trascendencia en los proyectos desarrollados en los Modulos de Especialidad, Portafolios de Evidencia entre otras que llevan por finalidad propiciar el aprendizaje y potencializar sus capacidades, además de los valores del estudiante.
Las competencias Involucran una asociación de ideas y acciones sobre: valores, estructura cognitiva, eficacia y habilidades, en el desarrollo escolar, en el hogar, en la sociedad, en la empresa, en el trabajo y en el inmenso mundo del mercado globalizado.
Siendo la educación una práctica social y la evaluación uno de sus principales actores debemos considerarla desde distintoa aspectos: ideológicos, sociales, pedagógicos, psicológicos y técnicos, porque estamos formando tiene implicaciones con el fracaso escolar, con el éxito y con la promoción profesional. Tambien tiene connotación técnica porque es necesario pensar y recrear prototipos idoneos y confiables que enriquecen el procesos de enseñanza-aprendizaje.
Es complejo diseñar un instrumento de evaluación para diagnosticar el aprendizaje cognoscitivo, que describa su realidad, que permita emitir juicios de valor sobre su adecuación de su realidad en el momento de su adecuación y reacomodo de sus esquemas cognoscitivos, comparandolo con un patrón o criterio de referencia establecido como base para la toma de decisiones. Por eso es importante incorporar en nuestra secuencia didáctica una práctica cotidiana de evaluación del aprendizaje del estudiante, no para sancionar y controlar sino para mejorar y potenciar el desarrollo de las competencias, considerandolo como un proceso reflexivo, sistemático y riguroso de indagación sobre su realidad.
Hoy en día la sociedad reclama universitarios de calidad, que sean capaces de tomar decisiones y resolver problemas, que sean activos, autónomos, responsables, colaborativos, con valores, con capacidad para un aprendizaje permanente y ante todo con una actitud de etica y profesionalismo en su quehacer productivo, con sentido humanitario para el bien de la sociedad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario